Qué guardar en el cajón bajo el horno

Ilustración de un paisaje

Muchas cocinas tienen un cajón justo debajo del horno. Es profundo, está a mano y parece pensado para guardar de todo. Pero, como está cerca de una fuente de calor, no todos los objetos son adecuados. Elegir bien qué guardar allí evita accidentes y estropicios, y permite aprovechar un espacio que suele ser el más cómodo de la cocina.

Objetos que aguantan el calor

Lo más lógico es guardar allí lo que se usa con el horno: bandejas, moldes, fuentes de metal o de cristal resistente, rejillas y papel de horno. Todo eso está al alcance cuando lo necesitas y soporta un poco de calor sin problemas. ## Qué no debe ir en ese cajón

Evita guardar plástico, bolsas, papel de cocina, paños o trapos, porque el calor puede deformarlos o incluso provocar un incendio. Tampoco pongas aquí productos de limpieza ni aerosoles. Los recipientes de plástico se pueden deformar con el tiempo. Si dudas sobre un objeto, guárdalo en otro sitio más fresco.

Ordenar por tamaño

Coloca las bandejas grandes en el fondo y las pequeñas encima o al lado. Si el cajón es hondo, puedes poner las bandejas de canto, como los libros en una estantería. Así las sacas una a una sin mover las demás. Unas separaciones de madera o de cartón resistente ayudan a mantenerlas en su sitio, y así el cajón se abre y se cierra sin ruido.

Un cajón que no se llena de más

Este cajón atrae objetos sueltos. Un día es una tapa, otro una fuente sin uso, después una caja vacía. Decide qué puede quedarse y guarda solo eso. Cuando lo abras y veas que hay algo que no encaja, cámbialo de sitio. Un cajón ordenado se convierte en un aliado silencioso para cocinar con comodidad.

Un repaso ocasional

De vez en cuando, saca todo, pasa un paño por el interior y comprueba que el cajón desliza bien. Aprovecha para sacar lo que no usas y para limpiar las migas o la grasa que se hayan acumulado. Después vuelve a colocar cada cosa en su sitio y disfruta del resultado.